HISTORIA DE LA TOALLA FEMENINA

Hablar de la menstruación es relativamente común en estos días;  en farmacias y supermercados encontramos toallas sanitarias, copas menstruales y tampones expuestos como cualquier otro producto o leer cualquier artículo relacionado a este tema, pero no siempre fue así…

Podemos decir que nos tocó una mejor época comparada a cómo era la vida hace un siglo, cuando las toallas sanitarias comenzaron a existir y la menstruación era obscena en el ámbito social.

¿Cómo era antes de que existieran las toallas sanitarias?

La mayoría de mujeres usaban compresas de tela caseras. Mientras algunas las desechaban luego de usarlas, otras las lavaban y reutilizaban. Esta práctica podía ser incómoda, pues mantener la tela en la ropa interior sin que se moviera era todo un reto, además de no absorber mucho flujo.

Cabe mencionar que finales de la década de 1880 las tiendas vendían compresas desechables y de tela, pero no eran accesibles para todas, sólo para aquellas que podían pagarlas y que tenían un mejor estatus social.

Aparecieron las toallas en medio de la Primera Guerra Mundial

El origen de las toallas sanitarias se remonta a la Primera Guerra Mundial. Una compañía estadounidense, producía un material llamado “cellucotton”, hecho de pulpa de madera. Era más barato y más absorbente que el algodón, y con él fabricaban vendas para tratar y curar a los hombres heridos en los hospitales. Cuando finalizó la guerra el negocio se detuvo y busco un nuevo mercado, las mujeres.

Se dice que la primera caja de toallas fue vendida en octubre de 1919, en una tienda de Chicago, pero hasta 1921, cuando comenzaron a recibir publicidad.

Hoy en día podemos ver los anuncios publicitarios en televisión abierta, revistas, blogs; además, hay una gran cantidad de marcas y estilos de toallas femeninas, lo que nos facilita tener un periodo saludable y seguro.

Actualmente remontaron las toallas de tela o compresas, es una idea que vuelve con un propósito ecológico, ya que pueden reutilizarse y no generar tantos desperdicios, pero lo mejor es la libertad de elegir cuál usar durante esos días.

¿Tú cuál prefieres?